Nos aventuramos al Barranco en Palencia para convivir con nuestros compañeros en la naturaleza. El camino fue complicado al subir, pero pudimos llegar al borde del barranco donde iniciamos a descender por rapel. Llegamos al fondo donde encontramos un río, caminamos por él y comimos. Luego emprendimos el viaje de regreso. Aprendimos sobre nuestra fuerza, capacidad y del trabajo en grupo al mismo tiempo que nos deleitamos con los sonidos y colores de los árboles y pájaros.

